Una delicia para abrir y cerrar paladar. Carajillos, un licor de anís, rompope o limón siempre son un deleite, pero ¿los consumimos correctamente? Hoy aprenderás sobre aperitivos, digestivos y su acompañamiento en la mesa.

Sabiendo que ambos se elaboran con licores, no esta de más retroceder en el tiempo para saber que la primera definición de licor surgió tras la Primera Guerra Mundial, estos eran bebidas semi alcohólicas aromatizadas y saborizadas. Aunque en un inicio estos comenzaron a servirse con cognac, brandy y whisky, hoy pueden clasificarse como naturales (obtenidos como aguardiente de futas y hierbas) o artificiales fabricados a partir de la maceración.

Comencemos por el nombre y la temporalidad de cada uno. Como su nombre lo indica, un aperitivo es una bebida que se ofrece para abrir el estómago, estos suelen ser porciones pequeñas que se sirven en las rocas y comúnmente se prepara con licores de coco, café o sabores tropicales. Por eso, es común que en los restaurantes de bufetes, churrascarías, parrilladas o espadas recibamos uno de estos, pues además de que la cocción de cortes lleva tiempo, no podemos dejar intacto el paladar mientras esperamos. Comúnmente son bebidas un poco amargas a comparación de los digestivos, y tienen un menor porcentaje de alcohol, pues su propósito es únicamente estimular el apetito con sabores cítricos como limón, kiwi, fresa, y naranja. Los más producidos son: jerez, madeira, vermú, martini, champagne, entre otros.

Y si eres de los que hasta antes de este artículo solo conocían los digestivos, tienes que saber que el momento de la comida en que se beben estos licores es totalmente dependiente de la cultura. Mientras que en la mayoría de los países europeos se bebe al final de los alimentos, otros lo acompañan con bocadillos, quesos añejos, pistaches, consomés y otras semillas, como sucede en Portugal con el tawny.

Ahora si, pasando a los digestivos, estos son destilados también de sabores herbales, frutales y de especias que facilitan el proceso de la digestión y que además tienen una mayor concentración de azúcar, suelen además ser infusiones de café y té, algunos de los máss conocidos son el amaretto, kahlúa, pacharán, y cassis; en México, el tradicional pulque y el tepache.

En resumen, la diferencia entre ambos, es el dulzor y grado de alcohol, además de que los aperitivos suelen ser más cremosos por su preparación. Como dato curioso, las antiguas civilizaciones griegas, egipcias y romanas utilizaban estas fermentaciones los bebían con fines medicinales, regularmente los preparaban con especias como el romero y tomillo.

 

Ambos son acompañantes idóneos para un buen corte, pastas, ensaladas y sabores robustos, tu qué prefieres ¿aperitivo, digestivo o ambos? ¿cuál es tu sabor favorito?

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