Toda mi vida ha sido a través del arte, desde pequeña siempre con un lápiz en la mano. He tenido gusto por el arte en todas sus manifestaciones, lo que me lleva a estudiar Restauración de Obras de Arte, para seguir más adelante tomando talleres con maestros del arte mexicano de la talla de Manuel Arrieta, Nichizawa, Roberto Vargas, entre otros.

Mis exposiciones han sido en México, Estados Unidos y Venezuela, alrededor de 60 colectivas y 20 individuales, algunos murales y 2 libros  de arte fotográfico.

Empecé con grafito, acuarela, oleo, temple, haciendo obra gráfica que realmente me ha causado una gran satisfacción y también incursioné en la escultura.  Cuando llegaron a mi vida los pixeles, dándole un vuelco a mi quehacer con esta nueva obra que a veces es a partir de una previa o de una fotografía que tomé, siendo otra de mis pasiones, o simplemente digital en computadora.

Esta obra es en acrílico. Jugando con pinceles y espátulas, tratando de plasmar mi gusto por el vino en una tela, hablando de la magia que acompaña a la cocina y que emana en las botellas aun ya vacías.

Para mi el quehacer artístico en la pintura y la gastronomía es un arte que está mezclado, dando lugar uno al otro y que a su vez, se difruta con los sentidos y el espíritu al mismo tiempo.