Nos ayuda a sobrellevar cada mañana, sobre todo, la de los lunes. Hablo, por supuesto, del café y si es un espresso con leche ¡qué mejor! ¿Y a quién no le encanta recibir su café au lait con un bonito diseño hecho con la espuma de la leche? Para hacer arte latte, se vaporiza la leche en una jarra metálica y se vierte sobre la taza de espresso. En cuanto a las figuras que se pueden dibujar, el límite es la imaginación y creatividad del barista; las que nos encontramos más seguido son corazones, flores y espigas.

Así como hay chefs y maestros pasteleros que son aplaudidos por innovar en su ramo, también hay baristas excepcionales que han transformado el mundo del café. Uno de ellos es David Schomer, quien convirtió su pasión por este elixir en una profesión que ahora es muy apreciada en todo el mundo.

El arte latte es una técnica que comenzó y se perfeccionó al rededor de 1980 en Italia, la cuna del espresso y de los amantes del buen café. Pero fue Schomer quien la acercó a los consumidores americanos por medio de su cafetería Seattle’s Espresso Vivace.

Ahora, después de que esta práctica se popularizó, para cualquier barista que se respete, el arte latte es un conocimiento indispensable, ya que no solo implica la parte creativa y destreza, sino respeto al producto y buen manejo de las cafeteras, así como los procesos para obtener una bebida de buena calidad.

Es tanta la importancia que los consumidores le han dado a detalles como un diseño en la superficie de su taza de latte, que cada año se celebra el Campeonato Mundial de Barismo que incluye una prueba donde se califica la técnica y creatividad de cada competidor en el rubro del arte en café.

Pero el arte latte solo fue el parteaguas que dio pie a nuevas tendencias. Actualmente el etching es una técnica muy utilizada en cafeterías y coffee shops, ésta implica dibujar, literalmente, sobre la superficie del café, lo cual requiere un verdadero talento artístico. Además, recientemente surgió en Japón el arte latte 3D, donde los baristas casi esculpen con la espuma de leche figuras que salen de la taza.

Como en cualquier manifestación artística, para logar estos diseños en el café, se necesita mucha disciplina e inventiva. Y en palabras de David Schomer, lo que se intenta promover es el respeto por el café espresso como un arte culinario que hace hincapié en el sabor, un tacto sedoso, y las posibilidades de su presentación.