Seguramente ya todos hemos leído en redes sociales algo acerca del “cuarto tipo de chocolate”. Ahora, además del chocolate oscuro, de leche y blanco, hay uno rosa de notas frutales al que denominan chocolate ruby, pero ¿realmente se trata de una especie de cacao o es sólo una estrategia de marketing?

Considerando que en el siglo XVIII ya se elaboraba chocolate tal y como lo conocemos actualmente y desde entonces se han explotado los cultivos cacaoteros, resulta irrisorio que apenas el año pasado hayan descubierto una nueva especie de cacao para elaborar este único chocolate

Barry Callebaut, la marca belga que lanzó el chocolate ruby, no ha querido revelar información acerca del proceso de elaboración que hay detrás de éste, pero aseguran que no se le agrega ningún tipo de colorante ni saborizante.

Los maestros chocolateros y chocoholics de todo el mundo se dieron a la tarea de descubrir la verdad detrás de este misterioso producto. Todos llegaron a las mismas conclusiones:

Definitivamente no es una especie de cacao que recién se descubrió, de hecho, se obtiene a partir de cacao que produce chocolate de baja calidad proveniente de Malasia, Costa de Marfil y Ecuador.

El color rosado y los sabores frutales del chocolate ruby, no son nada parecidos a las notas robustas que resultan del proceso tradicional. Se deben a la ausencia y la modificación de dos de los procesos más característicos para la producción de chocolate: la fermentación y el secado. La fermentación de las almendras del cacao hace que el sabor frutal y ácido se convierta en uno un poco más amargo; mientras que el secado, que se realiza de manera natural al sol, lo cambian por un ligero y rápido tostado, conservando el color rosado del cacao.

Los expertos de la chocolatería acusan al chocolate ruby de ser un simple truco de marketing destinado a los millennials, que ahora solo buscan comida colorida para compartir en redes sociales.

Además, al reducir costos de producción eliminando el fermentado y reduciendo los tiempos de secado, se desvalora la labor de muchísimas personas que trabajan en la industria chocolatera y se pierde el valor del producto.

Sí, tal vez el chocolate ruby sea visualmente atractivo, pero recordemos lo verdaderamente valioso acerca del chocolate: el árbol de cacao tarda de 11 a 15 años en dar frutos y su vida productiva dura apenas 15 años, hay todo un ecosistema que depende de los cultivos cacaoteros y los agricultores y maestros chocolateros deben respetar su ciclo para ofrecernos un chocolate de calidad, que refleje todo el trabajo que hay detrás. 

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