“¿Qué hace significativo el paso por la vida? El encuentro existencial con otra persona y la experiencia del amor.”  Elisabeth Kübler-Ross

Querétaro es un estado con una diversidad enorme, no sólo en su clima y tradiciones, es un estado cultural, vivo, las manifestaciones artísticas las podemos ver en el centro histórico, sus payasos callejeros, museos, noches de leyenda y  puestas escénicas,  pero también considero, es un estado que emerge de una cultura nacional mixta, es cohabitado por personas de otros lugares que llegan con la idea de “calidad de vida” “seguridad” y “estabilidad económica” es real, pero el estado poco a poco se ha convertido en algo caótico, vive un cambio acelerado y constante.

La tecnología nos acerca y aísla, la interacción es distinta, perdemos el rumbo de lo que queremos por un ideal “imaginario”, el sueño es aparentar, como una foto de perfil, lleno de filtros y el filtro debería ser una filosofía de vida, nos convertimos muchas veces en un personaje virtual.

La alameda en Querétaro ahora está limpia de comercio ambulante, los puestos verdes con cartulinas coloridas quedaron en otra parte, pero seguimos manteniendo puntos de encuentro, como la biblioteca Gómez Morin, con sus murales, oficinas, vendedores de esquites y demás.

Justo en la biblioteca Gómez Morín me encontré con una conferencia-taller, titulada “El poder de tu marca personal” en su publicidad se leía “#Guerreros por convicción”, así con el hashtag que nos acerca a lo viral, me llamó la atención el título pues estamos en una ciudad que, como mencioné, se está haciendo caótica y tienes que ser un guerrero en muchos sentidos, tenemos que adaptarnos a lo único permanente: El cambio.

En las redes sociales aparecen imágenes motivacionales, frases escritas con diferentes tipografías, empujándonos a ser una mejor persona, las creencias son diversas, pero invitan a una toma de conciencia, colocar una sonrisa en el rostro y caminar buscando la felicidad.

Tenemos que entender que la felicidad no es una meta, son acciones constantes que nos nutren y que nos acercan a ese sentimiento, como una canción de Carla Morrison, melosa pero aspiracional.

Todas estas palabras, me recuerdan esa idea que intenta transmitir Daniel Guerrero, “El poder de tu marca personal” e imagino ¿qué marca particular tengo? ¿qué tengo hoy que construir para que mañana permanezca una huella? fuera de la caja llena de vanidad y egocentrismo.

Esta conferencia me comenta Daniel, se imparte en escuelas, talleres con padres de familia, acercándose a él para agradecer lo que transmite, el estructurar una conferencia lleva tiempo, no es una receta de cocina, donde te dan ingredientes y adolecen de la técnica.

La técnica de Daniel Guerrero es interna, como una luciérnaga que genera luz para atraer a la pareja, Daniel abre su luz y la comparte, proyecta su sombra sobre los demás para hacerlos brillar, se aleja de un personaje en un escenario para que los asistentes al taller sean protagonistas de su vida y circunstancias.

Qué complejo es pararse frente a estudiantes y padres de familia durante una hora, provocar que abran esa “cajita” de sentimientos que se mantiene semicerrada para acercarlos a descubrir sus necesidades, crear conciencia sobre sus acciones que repercuten en los demás y en sus propias pasiones, “cuando yo imparto algo, es para aprender mutuamente, aprendo de sus vivencias, ejemplos, es una retroalimentación” comenta Daniel.

Al acercarme y preguntarle cómo es que se logra mantener ese “ser positivo”, me habla rápidamente y con muchas ideas en su cabeza, casi le falta el aire, habla de un sueño personal, es un apasionado de lo que hace, eso se transmite, uno no puede negar con su cuerpo, expresiones y retórica lo que trae consigo, “la motivación es fundamental para que cualquier persona realice lo que le gusta, hacerlos confiar en ellos mismos”.

Y es justo el punto al que llegué en el taller, escarbar en mí, buscando ser una mejor persona, consciente de los roles en la vida, en este escenario que son mis circunstancias, como menciona Daniel “hacer que nuestra estancia en la vida sea significativa, tenga sentido”

No es una charla de autoayuda con música de fondo de olas tocando la suave arena de Cancún, es trabajar como hijo, padre, estudiante, ama de casa, cada uno jugando el rol que le corresponde, aceptar mis aciertos y errores “lo hecho, hecho está, no agonizar tu vida, sino remediar, cómo encontrar el sí se puede; vivir en plenitud”.

Haz de este momento algo extraordinario, toma el rol que te tocó jugar, como el título de la obra de Alejandro Jodorowsky “El juego que todos jugamos”, parte de estas ideas las relaciona Daniel Guerrero “ser una persona que agregue valor al mundo, pero para mí también, llegar a más personas, lograr una sinergia, formar agentes de cambio”.

Aceptemos el tráfico, el crecimiento de la ciudad, si hay tráfico pon tu canción favorita, si hace calor usa esa playera que te hace sentir cómodo, si no estas a gusto con tu vida cámbiala, da un paso para la mejora, para correr un maratón da el primer paso y emprende la carrera, si está lloviendo saca tus plantas, a ellas les gusta la lluvia, si tu gato se siente triste cómprale un cascabel y pónselo en el cuello, por lo menos tendrá música en su andar, la vida no se vive imaginado, sino haciendo que sucedan las cosas.

Esta charla nos invita al diálogo personal, reencontrarnos con lo que imaginamos, pero que postergamos para alcanzar:  La pasión de mi vida. Daniel Guerrero salió de su zona de confort para emprender su nueva trayectoria, un reto, y en verdad odio esa palabra “retador”, no es cuestión de retarnos sino de comprender nuestras circunstancias.

El sapo en el fondo del estanque no imagina la inmensidad del mar, esta metáfora parte desde uno mismo, de ese estanque interno en que estamos inmersos y que nos impide ver las muchas posibilidades que tenemos en la vida, esta nota no lleva la pretensión motivacional sino de entendimiento personal.

Daniel, nos menciona “encuentra tus fortalezas y desde esa estructura positiva construye tu propio sueño”.

La responsabilidad de realizarnos es propia, sin embargo, somos la suma de las 5 personas con las que más convivimos y no es casualidad si “convivimos” con la depresión, el pesimismo, el talento, la cultura, la responsabilidad, el amor, etc.

Somos nuestro propio libro de autoayuda, nuestra canción favorita, nuestra sonrisa especial, soy la suma de lo que yo quiero atraer en mi vida, multipliquemos como comenta Daniel Guerrero, nuestra marca personal.

Encuéntralo aquí:

@danielgrooficial