¡oh! He comprendido bien -dijo el Principito- ¿pero por qué siempre hablas con enigmas?

-Los resuelvo todos- Dijo la serpiente.

 

Y se callaron…

 

En la escuela aprendemos a leer, los cuentos son nuestro primer acercamiento a las letras, imágenes coloridas, pocas y grandes letras que nuestros ojos devoran como migajas de pan, leemos asociando las imágenes y sonidos con las palabras, de esta forma estimulamos la imaginación, desarrollamos la percepción de las cosas, pero sobre todo permanecemos entretenidos, este primer contacto con la lectura puede ser decisivo para convertirnos en futuros lectores, a los 10 años ya podemos leer cosas más complejas y es cuando llega a nuestras manos “El Principito”, una lectura simple, pasajes cortos y  hermosos dibujos nos enseñan que un libro no es aburrido,  tampoco es una obligación, sino que abre la puerta a  grandes viajes o estar en los zapatos de otra persona, usando como transporte el cerrar los ojos e imaginar.

El autor de “El Principito” fue un piloto que nació en 1900 en Francia. En la tierra sufría de nostalgias y prefería volar, imaginaba en sus largos viajes pláticas con estrellas, recordando su niñez y con desesperación de adulto de aferraba a ella, escribe el libro en Estados Unidos donde se encontraba exiliado a causa de la Segunda Guerra Mundial y en forma de “cuento infantil” esconde las claves de sus angustias de adulto, el libro se publica en abril de 1943.

“A León Werth, cuando era niño”, de esta forma escribe la dedicatoria, y comienza el recorrido por múltiples historias, todos los personajes tenían una conexión real, habían sido personas que se cruzaron en su camino y dejaron enseñanzas, él rescata sus personalidades y crea un mundo diferente, personajes habitando asteroides y estrellas: “Por la noche me encanta escuchar las estrellas. Son como quinientos millones de cascabeles”.

La magia comienza con un dibujo, un elefante en las entrañas de una boa, pero hay quienes ven algo diferente; “Cuando me encontraba con una (persona) que me parecía algo lucida, le mostraba mi dibujo numero 1 (…) quería saber si era comprensiva. Pero invariablemente me respondía: “es un sombrero”. Entonces ya no le hablaba ni de serpientes boas, ni de selvas vírgenes, ni de estrellas. Me ponía a su nivel. Le hablaba de bridge, de golf, de política, de corbatas. Y la persona mayor se alegraba mucho de conocer a un hombre tan razonable. Por esa razón viví solo, sin nadie con quien hablar en realidad”.

En el texto hay muchos silencios, pausas, se puede leer “yo me callaba”, “y se callaron” “en el silencio” entre otras acciones que invitan al lector a pensar, a mirarse en un espejo y reconocerse.

Al cumplir 22 años, unos antes otros después, pero todos a tiempo, se concluye la educación universitaria, esos adultos tempranos ingresan a los nichos de mercado en un consumo diferente, encuentran el primer empleo, llegan los primeros ingresos, la caja registradora suena: El reloj, el automóvil, el traje, los tenis, ¡Loteria!. El consumismo se sienta en el sofa a mirar la TV.

 

 

La enseñanza de un Principito a los 30 años.

En el asteroide 328 habitaba el hombre de negocios, que había vivido ahí por 54 años y en ese tiempo, sólo había sido interrumpido tres veces. “Tres y dos son cinco, cinco y siete, doce y tres quince. Hola. Quince y siete, veintidós y seis veintiocho. No tengo tiempo para volver a encenderlo (habla del cigarro que se apagó en su boca) veintiséis y cinco, treinta y uno. ¡uf!, esto da un total de quinientos un millones seiscientos veintidós mil setecientos treinta y uno…” El hombre de negocios contaba estrellas que creía poseer y lo convertían en un hombre rico, invertía el tiempo contando e imaginando poseer.

A los 30 años el estrés afecta de diferente forma, insomnio, presión y frustración. Me pregunto ¿Qué tipo de estrés se vivía hace 80 años? Qué maquinaria laboral se vivía y nuevamente pienso en “Circunstancias” porque en cada época y etapa de vida, se mide en circunstancias siempre cambiantes.

Asteroide 327 (el bebedor). Este es uno de los pasajes más sombríos que tiene el texto, nostalgias y anhelos que vivía en ese momento Antoine de Saint-Exupéry, de regreso en su país fue señalado con simpatizar con la ideología Nazi, sin forma de refutar, Antoine se entristece, tenía 35 años.

 -¿Por qué bebes? – le preguntó el Principito

-Para Olvidar- contestó el bebedor.

-¿Para olvidar qué? Inquirió el Principito que ya le compadecía.

-Para olvidar que tengo vergüenza- confesó el bebedor agachando la cabeza.

-¿Vergüenza de qué? Se intereso el Principito que deseaba ayudarlo.

-¡Vergüenza de beber¡ sentenció el bebedor que se encerró definitivamente en el silencio…

 

Este como algunos otros libros son mágicos, dicen muchas cosas dependiendo la etapa en que nos encontramos, leer este libro a los 30 años, es distinto a leerlo a los 13 o 21 años, las preocupaciones son otras ya que percibimos las cosas de una manera diferente, más consciente.

El séptimo planeta en visitar fue la tierra. Casi como una referencia bíblica, ya que al séptimo día Dios descansa (Génesis 2:1-3) no indica un Dios cansado de su creación, si no un Dios que muestra su obra terminada. Es justo en la tierra, en el séptimo planeta donde aparece ante los ojos del Principito la Serpiente (Sabiduría).

Es el primer personaje terrestre que se le presenta, es un personaje sabio, como la oruga Absolent de “Alicia”,  este personaje del “País de las Maravillas” es quien le dice fumando su pipa “un lado te hará crecer y el otro te hará disminuir” aquél hongo donde fuma Absolent es simbolismo del mundo donde está creciendo el aviador y donde crecerá el Principito, en la biblia, la serpiente es quien incita a Eva a comer los frutos del árbol prohibido, pero esta serpiente es el comienzo y el final, su dialogo le abre la puerta al conocimiento y  sabiduría,  también es el fin cuando por medio de una mordida lo regresará a su planeta.

Cada ser humano elige su propia serpiente, conocemos sus extremos, ya sea para bien o para mal. “La energía primordial es la misma: su santidad o maldad depende del uso que hacemos de ella” (Alejandro Jodorowsky).

De esta forma ambigua  en el asteroide B 612, se desarrollan una serie de semillas que al germinar se convierten en  Baobaos, árboles  que crecen todo el tiempo, son como la hierba que crece y debemos cortar para que el jardín (mente) esté limpia de estorbos, cuantas semillas de baobaos tenemos sembradas en la cabeza, cómo debemos eliminarlas antes de que germinen, todo es mantenimiento, esa disciplina del Principito nos habla de eliminar lo dañino, los excesos, lo irrelevante, cortar los problemas antes de que sean tan grandes que no podamos controlarlos.

Dentro de ese mismo jardín surgen las rosas, la casa del Principito es su mundo único, autentico e irrepetible, para toda persona es la mente y quien permanece ahí es responsabilidad personal. La Rosa es el amor sin medida, “sólo tiene tres espinas para poder defenderse”, esta flor y su forma de actuar crea confusión en él, lo desespera de tal forma, que lo hace huir, pone toda una galaxia de por medio.

¡Conviértete en un ser único como la rosa!! a pesar de existir muchas, ella es única y especial, ¿qué aprendizaje nos deja a los 30 años en esta lección?, cultiva y cuida al amor, no importa si tiene 3 o 30 espinas, los mecanismos de defensa son personales y aprendidos a lo largo del tiempo, pero no te escapes de galaxia, el verdadero amor, puede aparecer una, dos o quince veces, pero en cada una de estas experiencias se y serás único, cuida lo que tienes, ya que es mejor cuidar el presente que anhelar el pasado, “Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo tan importante”, debemos ser responsables de querer, pero también es nuestra responsabilidad el saber por qué dejan de querernos.

Durante toda la vida vamos cultivando “Rosas” y podando “Baobaos”, entre esos arbustos suele aparecer un gato o un zorro, y ambos nos enseñan el valor de la amistad, el zorro es el primer amigo del Principito,       -es un fénec o zorro del desierto- este le enseña el proceso de domesticación, él, construye  para el Principito una relación única, ambos se necesitan para crecer “Eres responsable para siempre de lo que has domesticado”, esta frase quiere decir corresponsable del progreso de esa relación, domesticar no significa someter, todo lo contrario dar libertad de ser único para la otra persona, Solo hay que pedir a cada uno lo que cada uno puede dar” no todos los amigos son para siempre, te enseñaran un momento,  lección o te acompañaran toda la vida.

De esta forma el Principito termina el momento y experiencia de vida para el piloto, arreglado el motor deber partir, ambos deben continuar su camino, el Principito toma conciencia, sabe que lo importante está en él mismo, en su planeta y en su rosa, la serpiente le mostró el camino y la forma de regresar, esos atardeceres y ese hogar lo esperan.

¿Qué pasó con el piloto?

El 31 de julio de 1944, en una misión de reconocimiento su avión un P-38 Lightning es derribado y cae al mar, días después un cuerpo con el traje de la Fuerza Aérea de Francia aparece en la costa de Marsella, “suponen” es el de Saint-Exupery, durante mucho tiempo todo es un misterio. Es hasta septiembre de 1998, cuando un pescador en la isla de Riou en las mismas costas encontró un brazalete de plata con los nombres de Antoine de Saint-Exupery y Consuelo, su esposa, sin embargo en mayo del 2000 se descubre los restos del avión, es hasta 2003 cuando el avión es recuperado y autentificado como el de Antoine, gracias a la matricula 2734, inscrito en los registros de la “US Air Force”.

En una de sus últimas cartas escribió “Estoy completamente solo, aparte de los relámpagos”. Los dos amigos miraban al cielo, buscándose, tal vez en medio de los relámpagos Antoine volvió a escuchar la risa del Principito, siendo ya un adulto, volvió a sentirse niño y decidió caer al mar.