Porque para distraernos y despejarnos un rato de la rutina diaria no necesariamente tenemos que salir de viaje, te invitamos a conocer la “Casa Laberinto del Ajusco”, la elección perfecta si lo que buscas es una salida rápida y que no represente tanto gasto, además de ser una opción no tan común.

Será una experiencia que te hará sentir fuera de México, un entorno británico de inigualables tonos verdes; pinos, pasto y matorrales que conforman el laberinto que acompaña a la perfección la casa estilo Tudor construida a un costado con techos de teja en dos aguas, muros de madera tallados a mano, puertas de piedra y ladrillo y los ventanales que caracterizan su procedencia. Un estilo que surge de la época medieval y que además muestra delicados detalles enmaderados en ambas plantas, resaltando la elegancia que representa gracias a los años que lo remontan.

Cualquier persona puede visitar este lugar en algún fin de semana, ya sea por conocerlo, hacer una celebración o ingresar con grupos estudiantiles. La casa está abierta para fotografiar el laberinto y admirar la vista hacia la Ciudad de México, este recinto es un lugar que sin duda alguna debe conocerse y disfrutarse, la fusión de machiche y caoba que lo conforman, además de los muebles labrados bajo la inspiración de Chippendale y un grupo de obras que crean el ambiente perfecto.

El laberinto que contiene esta atracción, es una réplica del que se ubica en el castillo de Hever, mismo que era propiedad de Ana Bolena. Es un lugar digno de visitar para vivir una experiencia de película, en la que ya sea que recorras el laberinto para despejarte y disfrutarlo o para dejarse llevar por el reto de entrar y salir en el menor tiempo posible para romper el promedio de 15 a 18 minutos, a pesar de los nervios que esto pueda incluir, además puedes caminar por sus jardines y hasta acampar.

Este lugar, que se encuentra a sólo 20 minutos de la capital y con un costo de tan sólo 50 pesos, recibe a miles de visitantes a lo largo del año y ha sido utilizado como locación para rodajes de series, raves y más eventos. La inspiración para construir este escondido lugar fue que el señor Ignacio Figueroa, dueño de la propiedad, visitara Gran Bretaña y se enamorara del estilo arquitectónico que sus edificios tenían, por lo que decidió traerlo a nuestras tierras mexicanas.