“El placer es el principio y el fin de la vida feliz”.  – Epícuro de Samos. 

Hace poco más de un siglo, Auguste Escoffier, chef visionario, inauguró Les dîners d’Épicure (Las cenas de Epícuro) como muestra de que la gastronomía francesa seguía en su máximo esplendor. La idea era que cocineros de todo el mundo prepararan el mismo menú, el mismo día, en diferentes ciudades, para la mayor cantidad de comensales. Su nombre tiene mucho que ver con el epicureísmo, un movimiento que decretaba que el motivo y propósito de la existencia es el placer basado en los sentidos. Lamentablemente, estas cenas dejaron de tener lugar después de la primera guerra mundial.

De este magno proyecto surgió la inspiración para emprender Le Goût de France, un evento en donde el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia reúne a más de 5,000 cocineros y 2,000 restaurantes en más de 150 países de todo el mundo para celebrar la gastronomía francesa.

El 21 de marzo de este año se llevará a cabo la 4° edición de este acontecimiento que rinde homenaje a una de las cocinas que forman parte del patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO. Vinos, champagne, trufas, foie gras, macarrones y ostras estarán presentes el primer día de la primavera en varias cocinas del mundo.

Si hay algo que une a los mexicanos, es su amor por la comida; por eso, México no podía quedarse fuera de este evento. En la ciudad de México, participarán los restaurantes: Almara, Au Pied de Cochon, el restaurante del Club France, Galia Chef, Havre 77, La Hacienda de los Morales, La vie en Rose y Le Bistro Palacio.

Los embajadores de la gastronomía francesa en nuestro país, serán dos talentos que han contribuido en poner a México en la mira de chefs de talla mundial. Uno de ellos es Indra Carrillo, un joven mexicano egresado del Institute Paul Bocuse que ha trabajado en nueve países en algunos de los mejores restaurantes de cocina francesa y actualmente dirige la cocina de La Condesa en París.

El segundo es Eduardo García, un chef mexicano que se formó en las cocinas de Estados Unidos y llegó al país que lo vio nacer para levantar su propio restaurante, que ahora es considerado como uno de los mejores de México: Maximo Bistrot. Algunos años después inauguró Havre 77, una brasserie de estilo parisino, al que acuden muchos comensales franceses gracias a la autenticidad de su cocina.

La cocina de un país es una manifestación artística que se enriquece al entrar en contacto con otras culturas y así como la gastronomía francesa no tiene fronteras, tampoco el talento mexicano. Este 21 de marzo será una oportunidad única para disfrutar y compartir los sabores de Francia a manos de cocineros de México.

 

@Gorditour