No es mentira que los opuestos se atraen. Esta vez, el desierto y el mar se unieron para seducir tu pupila con uno de los paisajes naturales más bellos del planeta.

Un paisaje multifacético y un paraíso que Brasil tenía bien escondido. Las dunas Lençóis Maranhenses o Sábanas de Maranhao se encuentran en el estado de Maranhao, Brasil, ocupando un espacio de 155 mil hectáreas que hoy es un Parque Nacional único.

La fascinación por este lugar nace de sus entrecortados montes de arena blanca y ríos de agua cristalina que desembocan en lagunas como Lagoa Azul y Lagoa Bonita. A demás de dos oasis, Queimada dos Britos y Baixa Grande, donde la fauna despierta con peces, tortugas, aves, cangrejos y cabras que simpatizan con los turistas.

Es recomendable visitarlo al finalizar las épocas de lluvia para tomarse refrescantes baños en las verdes y azuladas aguas del cálido ecosistema. Se aconseja ir acompañado de un guía y hacer uso de los vehículos no motorizados que ofrecen en el recorrido, pues aunque las dunas han llamado la atención de excursionistas y ciclistas de todo el mundo se busca su preservación.

Por si no fuera suficiente, el parque ofrece actividades alternas como paseos en vuelo, excursiones en lancha por el Rio Preguiça, el Faro de Mandacaru y recorridos por otros pueblos cercanos como Atins y Caburé, sin mencionar los agradables bares en las playas. No pierdas la oportunidad de conocerlo y súmalo a tu lista de destinos este año.

IMÁGENES

01_LencoisMaranhenses, extraída de http://bit.ly/2FFekXX

02_LencoisMaranhenses, extraída de http://bit.ly/2DUOBKN