«Ahora me doy cuenta de qué es eso del fuego del amor del que hablan los poetas eróticos y me doy cuenta, cuando tengo necesariamente que cortarlo de mi vida para no sucumbir».

El poeta tlaxcalteca Miguel N. Lira, durante un periodo fue apasionado del simbolismo y la lírica de García Lorca, en uno de sus poemas escribe “La amistad es amor, pero callado, imperturbable llama inconsumida; es delirio; y es ímpetu obstinado,  en juntar a la Muerte con la Vida”  hay un eco de la voz de Federico, no lo escribe en referencia a él, pero nos da una idea de la situación que puede despertar una amistad intensa, “llama inconsumida” y cuando me encuentro con este soneto me llega a la memoria los pasajes ya muy estudiados de la relaciones amorosas de Federico García  Lorca, relaciones vividas intensamente, con cartas, poemas, música; la personalidad de este poeta español acaparaba la atención, pero su vida amorosa fue tormentosa por la época y en la forma en como decidió llevarla “el amor que no se atreve a decir su nombre”.

Lorca como escritor es extraordinario, maneja un lenguaje lleno de metáforas algunas claras otras muy íntimas, pero siempre relacionado con su tierra, folklore y simbolismo, considerado uno de los escritores más importantes del siglo XX.

Federico no fue abiertamente homosexual, se sabía, se nombraba en los círculos literarios de Madrid, Granada o Barcelona, la poesía lorquiana no es de temática gay, no se cataloga de esta forma, pero existe en su poesía un grado de erotismo, hay dentro de todo su universo algo que lo perturba: su homosexualidad; no se puede separar esta condición de su poesía, pero no lo es todo.

“Huye de mí, caliente voz de hielo,

no me quieras perder en la maleza

donde sin fruto gimen carne y cielo.

Deja el duro marfil de mi cabeza,

apiádate de mí, ¡rompe mi duelo!

¡Que soy amor, que soy naturaleza!”

(Ay, voz secreta del amor oscuro, 1936)

Dentro de amplia bibliografía de García Lorca, Ian Gibson se centra en dos de sus libros en este aspecto, “Lorca-Dalí. El amor que no pudo ser” (Plaza & Janés 1999) y “Caballo azul de mi locura, Lorca y el mundo gay” (Planeta 2009) en ambos libros se analiza esta faceta de su personalidad, ya no puede evitarse como se hizo durante mucho tiempo.

El poeta granadino tuvo relaciones amorosas documentadas, pero observadas a distancia y a discreción, a partir de la publicación de “Sonetos de amor oscuro” en 1984 se comenzó a estudiar el tema de su homosexualidad, los archivos de abren y se entiende desde otra perspectiva su forma creativa.

La pluma de Lorca es callada la madrugada del 17 de agosto de 1936, cuando es asesinado,  no se señaló como causa su homosexualidad aunque es mencionada y en tono de burla se decía que lo habían matado “por maricón” es  en abril  de 2015 cuando serie de documentos se hacen públicos, donde este adjetivo pasa a tercer término, pero fue sin lugar a dudas un motivo para su asesinato, el documento lleva como asunto: “Antecedentes del poeta Federico García Lorca” el informe está fechado el 9 de julio de 1965, en Granada, España, se le acusaba de: “Un masón perteneciente a la logia ‘ALHAMBRA’ en la que adoptó el nombre simbólico de ‘HOMERO’, desconociéndose el grado que alcanzó en la misma (…) estaba conceptuado como socialista por la tendencia de sus manifestaciones (…) estaba tildado de prácticas de homosexualismo, aberración que llegó a ser voxpopuli, pero lo cierto es que no hay antecedentes de ningún caso concreto”.

Se intentó minimizar el asunto de la homosexualidad y se declaró “Un asesinato político” pero los documentos fueron claros y emitidos por el gobierno de Granada.  El “voxpopuli” y “no hay antecedentes de ningún caso concreto” como se puede leer, dista en la realidad hoy documentada, sabemos gracias a las investigaciones que existieron.

En algunos poemas tempranos Lorca muestra su lucha de ese ser “religioso” en el cual fue educado en la España costumbrista del siglo XX y por otra, el que está destinado a ser: “Niño vencido en el colegio y en el vals de la rosa herida, asombrado con el alba del vello sobre sus muslos, asombrado con su propio hombre que masticaba tabaco en su costado siniestroescritos como este nos hablan de una lucha intensa y enfrentamiento con su ser mismo.

Salvador Dalí es el primero que despierta en él ese deseo físico carnal,  “amor pero callado” del que nos habla Miguel N. Lira, comienza con una admiración mutua que se acrecienta  con los coqueteos en la obra de ambos artistas, Dalí llega a la Residencia de Estudiantes en 1922 con 18 años – Federico tendría 24-  viste de manera extravagante, entreabre la puerta de su habitación para que vean sus lienzos cubistas de sus inicios, Lorca acapara la atención cuando se sienta al piano y  recita sus poemas. Por separado cada uno desarrolla su talento, pero cuando se encuentran Dalí huye “Sabía que Lorca brillaría como un diamante de fuego y de repente, me escapé corriendo y desaparecí durante tres días”.

Esta relación ha sido ampliamente documentada y en la obra de cada uno hay constancia, por periodos de tiempo se alejan,  Federico regresa a Granada y Salvador hace lo propio pero se encuentran, cuenta Dalí que el poeta en 1926  intentó “estar físicamente con él” menciona que se “sintió halagado pero no accedió a sus deseos”   el enorme protagonismo de Dalí enaltece en ese momento el hecho y da pie a otros encuentros, menciona que fueron dos ocasiones,  pasan mucho tiempo juntos y se nutren uno del otro, existe un periodo denominado  “lorquiano” por la enorme influencia que existe.

Dalí escribe a Lorca.

“Los versos de Cadaqués…Yo no sé decirte las cosas que tu me dices de mis pinturas… pero ten la seguridad de que te creo el único genio actual -ya lo sabes- a pesar de lo burro que soy en literatura lo poco que cojo de ti me deja muelto! (sic)

Dalí Salvador peintre d´un certain talent et ami (intime) d´un gran POETE TRES JOLI.

Escriveme (sic) mucho cada día o cada 2 días… ya vez yo casi lo hago.

Adiós Federico escríbeme muy largo a tu.  Dalí Salvador.

En marzo de 1926, termina una carta de la siguiente manera: “Ahora fíjate bien con que cariño escribiré tu nombre, lo haré todo sin respirar:

                                                                Federico García Lorca

Y ahora firmo

                                              Salvador Dalí

¿Me quieres?

En la correspondencia a Salvador, Lorca hace malabares con su lírica, la seducción por medio de la palabra, la metáfora, escribe por ejemplo después de su estancia en Cadaqués donde la familia Dalí tenía una casa a la orilla del mar, vive los días más felices e intensos en su relación con Salvador, en 1927:

Mi querido Salvador:

(…) Ahora sé lo que pierdo separándome de ti. La impresión que me da Barcelona es la impresión de que todo el mundo juega y suda con una preocupación de olvido (…) me he portado como un burro indecente contigo que eres lo mejor que hay para mí. A medida que pasan los minutos lo veo claro y tengo verdadero sentimiento. Pero eso aumenta mi cariño por ti y mi adhesión por tu pensamiento y calidad humana (…)

Un mes después escribe nuevamente:

Yo pienso en ti y en tu casita. Y nunca pensé más intensamente que ahora (…) ya me dirás si me guardas resquemor o si me has borrado de tus amistades.

Dile cositas pitas a tu hermano (Hermana). Y tú, recibe un gran abrazo de tu:  Federico.

Las cartas que Federico escribió a Dalí en su mayoría se han perdido, pero las de Dalí a Lorca sobreviven:

“Adiós te quiero mucho, algún día volveremos a vernos, que vien (sic) lo pasaremos”

Y como sentencia de vida o destino, se encontraron nuevamente, los celos del cineasta Luis Buñuel, compañero también de ambos en la Residencia de Estudiantes, lo separa, Dalí se convierte en un ser extravagante y estrafalario, obsesionado con la fama,  publicidad y dinero,  provocando la separación de  sus amigos, con Buñuel no existió  reconciliación, la madrugada del 17 de Agosto de 1936 Federico García Lorca es asesinado y su cuerpo enterrado en una zanja en la carretera del poblado de Alfacar, camino a Víznar en España.

En incierta pero conocida tierra cubre tu osamenta, como los juegos con Salvador, donde recreabas tu muerte y él con su genio pinta esa escena, tu cabeza un universo, tú, el centro de su propio universo, “La miel es más dulce que la sangre” o “Cenicitas”.

“Acuérdate de mí cuando estés en la playa y sobre todo cuando pintes las crepitantes y únicas cenicitas, ¡ay mis cenicitas! Pon mi nombre en el cuadro para que mi nombre sirva para algo en el mundo y dame un abrazo que bien lo necesita tú, Federico”

Leonard Cohen, apasionado con García Lorca comentó “No entiendo cómo España no ha excavado con sus manos todo el campo de Granada para recuperar el cuerpo de su poeta. No entiendo una nación que no le haya dado un castigo histórico a sus asesinos”.

Es incierto el lugar y momento cuando Dalí se entera del asesinato de Federico, su “lorquito”, sólo se cuenta que él exclamo “Olé” como si la muerte de su amigo fuese la última faena de un torero y la Guerra Civil Española los cuernos-balas que le quitaron la vida y último suspiro vertido sobre la tierra, la obra de Federico nutrió la literatura, pero su cuerpo no logró nutrir la tierra estéril de Víznar.

La enorme correspondencia entre ambos de ha perdido, las cartas de Lorca fueron mutiladas por los celos de Gala, la compañera sentimental y musa de Dalí, entre los archivos se han encontrado notas, dibujos, fotografías, pero por desgracia muchos documentos se han perdido, destruidos o están aún inéditos, buscando como su cuerpo la luz con el paso de los años.

Durante este periodo de extrema cercanía y motivación intelectual, despertó en ambos una obsesión que fecundó en arte, la estimulación creativa nutrió los intereses en las disciplinas personales, Dalí nunca estuvo a la altura intelectual de Federico y Federico nunca pudo pintar como Dalí, sus dibujos son simples, pero estimulados por su amigo, las metáforas que Lorca unía en su poesía fueron tomadas por él y las fundió en arte.

Debemos leer entre líneas la intensa relación de ambos, la lírica y el símbolo pictórico nos dan una referencia, pero por desgracia mucho se ha perdido o queda sólo en la interpretación.

Es evidente el “enamoramiento”, Dalí calificó su amistad como “trágica” por no poderle corresponder físicamente, -aunque dudoso-, lo que sucede en esos puntos muertos de la creación es lo que da lugar a la especulación.

En 1986, Salvador concede una entrevista a Ian Gibson, el mayor biógrafo del poeta, sólo para hablar de “su amigo Lorca” “era un honor para mí que Federico estuviera enamorado de mí, aquello no era una amistad era una pasión erótica muy fuerte, esa es la verdad”

La obsesión que se despertó entre ambos amigos, los llevó a desarrollar una obra extraordinaria y fundamental, Federico aún con miedo da el paso para la seducción, Dalí no accede y esta obsesión lo acompaña durante toda su vida, cuando muere Gala en 1982, Dalí cae en una depresión que lo lleva a perder peso y dejarse morir, entre la saliva que caía de su boca, el temblar de su mano derecha y  el oxígeno su enfermera Elda Ferrer cuenta en una entrevista “Apenas era capaz de hablar,  lloriqueaba sin cesar y  se pasaba las horas gruñendo o aullando como un animal. Tenía alucinaciones y se creía un caracol (…) En dos años, sólo le entendí una frase coherente “mi amigo Lorca”.

En este año se ha denominado “Año Lorca 2018” ya que se conmemora 120 años de su nacimiento y 100 años de la publicación de su primer libro “impresiones y paisajes” una serie de actividades festeja su nacimiento, la exposición “Una habitación propia. Federico García Lorca en la Residencia de Estudiantes, 1919-1936”, llegará de forma permanente a Granada.

En la Residencia de Estudiantes escribió parte de su obra, conoció a personajes de la cultura de España, vivió como se desarrolló en este texto su enamoramiento con Dalí y el encuentro con la denominada generación del 27.

Sin lugar a dudas la vida y obra de García Lorca seguirá sorprendiendo a los lectores, ya sea en forma de teatro, poesía, lírica, cartas, dibujos, etc. Se lee, discute y es motivo de estudio.

En esta conmemoración sólo una pregunta persiste ¿Dónde están los restos de Lorca?

Tal vez la respuesta no llegará, y no es lo importante, llegó hasta nosotros la obra y sabemos que por este mundo camino un poeta con el nombre de Federico García Lorca.