Esa maravillosa capacidad que tiene el olfato para conectarse casi instantáneamente con nuestros recuerdos, resulta muy especial con aquellos aromas que son prácticamente un sello de la época.

Hay aromas peculiares que no podría describir, como el olor del viento que cambia para anunciar que la época de la Navidad ha llegado, y otros que son tan familiares como el del tradicional ponche de frutas, del que me gusta disfrutar en casa en estos días, porque no sólo impregna el ambiente, sino que reconforta al cuerpo para mitigar el frío, al igual que al alma, recordando todos esos momentos en los que esa bebida nos ha acompañado a través de los años.

Se requieren frutas de temporada como: tejocotes, cañas y guayabas, que no pueden faltar, igual que tamarindos y apenas un pellizco de flor de Jamaica, para que la nota de acidez sea la justa, acompañados desde luego de canela, bastante canela. Luego, de acuerdo al gusto de cada paladar y receta, a discreción del comensal: frutas secas, licor y especias.

La atmósfera que crea el hervor de todos los ingredientes en la cocina, se disipa viajando de una forma prácticamente mágica, para depositarse en cada uno de los rincones del hogar, abrazándonos con una calidez que nos permite dar por inaugurada esta temporada festiva.

Y con la misma magia, el ponche se contagia de los recuerdos de todos los años que lo hemos preparado y compartido en casa. Parece que cada sorbo nos deja probar un recuerdo distinto de las navidades pasadas, con un sabor a nostalgia que invita a almacenar las experiencias del presente en el siguiente trago.  El primer ponche, lo preparo para acompañar la tarea del montaje de las decoraciones, que así el colocar las luces y esferas en el árbol, al igual que el musgo y figuras en el nacimiento, se convierte en un evento memorable, en el que también el aire se decora con estos aromas y sabores.

 

Aquí la receta:

 

  • Ponche navideño
  • 2 lt agua
  • 10 tejocotes
  • 4 cañas (cortadas en porciones individuales, sin cáscara)
  • 6 guayabas (retirar el rabo y partir en dos)
  • Opcional 2 manzanas (cortadas en rebanadas con cáscara)
  • Un puñado de tamarindos (retirar la cáscara y enjuagar)
  • Un pellizco de flor de Jamaica (enjuagada)
  • 3 rajas de canela
  • Azúcar al gusto o mejor piloncillo.

 

En lo personal me gusta quitarle la cáscara a los tejocotes para que al quedarse así en la bebida, puedan ser consumidos fácilmente, para lo cual se sumergen en agua hirviendo por espacio de un minuto, posterior a ello se refrescan y se les retira la cáscara.

En el agua se agregan todas las frutas junto con la canela, dejando que hiervan constantemente por unos 30 minutos, a fuego bajo y con la olla tapada. Endulzar al gusto con azúcar o piloncillo. El piloncillo le proporciona al ponche una mayor consistencia, aunque su sabor es más fuerte que el de la azúcar.

Te invito a apropiarte de esta receta, agrégale tus ingredientes, tus recuerdos y el aroma de la navidad que respiras.

 

Café Toscana y novelas por Susana Silva

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