Debemos tener una mentalidad despierta para entender su obra, al escribir despierta, me refiero a esa capacidad de percibir más allá de una primera impresión, su obra gráfica puede parecer fuerte, cruel mensaje revestido de humor, más que una crítica -que en algunas de sus obras es evidente- es un homenaje a las culturas latinoamericanas a su creencia, raíz, política, religión y tradición.

Nostalgia, ambivalencia, confrontación, entre muchos otros estados anímicos podemos percibir en su obra, San Rebelle es un performance en diferentes manifestaciones, experimentó con la fotografía, creó historias a partir de ella, pero faltaban elementos y echo mano del collage.

Nació un 20 de febrero, piscis en signo zodiacal, al pertenecer a un signo de agua su trabajo es como un océano, un rio que fluye de su cabeza formando conceptos. Las personalidades que nacen bajo este signo son poseedores de una creatividad enorme, desarrollada a base del instinto. “Dos peces que nadan en sentido contrario, lo cual simboliza la naturaleza cambiante, contradictoria e inconstante de sus nativos”.

Con una formación autodidacta se enfrenta a desentrañar ideas y muestra su trabajo con una doble o triple imagen. “Lo primero que hago es elegir un tema, ya sea algo personal, un mensaje político, religioso que me cause inquietud y quiera abordar”.

Este es el oficio del creador visual, seleccionar lo hecho y resignificar las cosas: “Busco la mayor información posible y voy haciendo una imagen mental, por lo regular tardo tres días a una semana organizando y descartando cosas en mi mente, después de tener la imagen final, busco los elementos para llevarlos de la cabeza al papel”.

Collages inquietantes llenos de símbolos, como si fuesen las primeras páginas de un libro antiguo, difícil de entender cuando nos enfrentamos a su obra por primera vez, movemos la cabeza, entrecerramos los ojos y observamos, intentamos unir la imagen principal y después las piezas que forman su concepto, como una flor de muchos pétalos que son espejos, ¿de qué forma lo vas a mirar? ¿desde qué perspectiva? Me pregunto, ¿qué es lo qué San Rebelle oculta o descubre?

En su perfil de Instagram una canción de Liliana Felipe, como descripción de su obra “Cada cosa que ves son dos cosas o tres” la canción se llama Si Diosito, Liliana Felipe y Jesusa Rodriguez son parte de su formación intelectual, esta letra como su personalidad cuestiona las cosas por su naturaleza y nos muestra la otra respuesta.

Trabaja el collage de una forma que absorbe, es mucho en tan poco espacio, no me atrevo a decir que su trabajo es contestatario, pero hay imágenes que inspiran cierto aire de rebeldía, no cae en la obviedad, ahí radica parte de la atención a su trabajo, no es un lema en la pared, un insulto vedado oculto bajo una personalidad inventada, San Rebelle deja abierto el mensaje para entender según la experiencia del espectador.

Considero que esa es una de las finalidades de la creación artística, el cuestionarnos y preguntarnos ¿qué somos?  el artista es un ser mágico que coloca en sus manos la labor de reinterpretar la situación o idea.

San Rebelle me recuerda la carta número 1 del Tarot de Marsella, no al Joven que nació en la Comarca Lagunera, es un personaje como Le Bateleur (el mago) quien alza la mano y nos presenta el inicio de una acción.

Su creación artística se mueve entre la política y la religión, tópicos fundamentales en su obra, aunque existen otras vertientes culturales, trabaja con la espada de la intelectualidad (emblema del aire) que no puedes atrapar y sin embargo toma la forma que deseas darle, pero al manejar la espada (intelecto) debes saber qué pieza pretendes cortar hoy y su obra es maleable, toma la forma que su interlocutor desea.

Sí trabajamos con la luz y la sombra llegaremos a la verdad por medio de la ilusión, de esta forma entenderemos la metáfora usada en la canción de Liliana Felipe, “cada cosa que ves son dos cosas o tres, cada cosa que ves tiene su derecho y tiene su revés” las imágenes de San Rebelle son así, ilusorias.

“Adoro la pasión, las emociones fuertes, la sinceridad, el amar algo o alguien con todas tus fuerzas, odiar “algo” también me resulta placentero, adoro en el arte sentir al artista, verlo reflejado en su obra, sentir su mano cansada o su cabeza estallando al pintar, adoro que se viva con intensidad”

Con varias exposiciones locales e internacionales San Rebelle, nos abre una ventana a su mundo rebelde y santificado, se coloca una corona de espinas en vez de laurel, cabello largo y despeinado, una mirada que reta e inquieta.

Esta podría ser su frase: “una idea inquieta en el espacio”. Muestra la verdad que sólo el arte oculta o revela, la obra gráfica de San Rebelle es como estrellar una copa de agua sobre la arcilla seca.

 

Instagram: @sanrebelle