Al viajar siempre existen buenos y malos momentos, no importa si es solo, con pareja, familia o amigos. Por eso, hay gente que prefiere viajar solo y disfrutar de sus gustos o también, tenemos a quienes no saben estar solos y  para ellos es mejor viajar con alguien a su lado, ya sea una persona o un grupo entero porque saben que su trip será mejor cuando tienen con quien compartirlo. ¿Tú cuál prefieres?

Viajar Solo

Explorar, descubrir y conocer… es lo que uno puede hacer al viajar y encontrar un destino nuevo, querer salir de la rutina y ver todo lo que hay allá afuera. Realmente no importa el destino al que se dirija uno, desde San Miguel de Allende hasta la Patagonia, desde un río hasta el oceano o un bosque, la selva o el desierto. Las ventajas que puede encontrar uno al salir de casa y querer admirar un mundo nuevo por sí solo, son demasiadas.

Muchos lo llaman “ir de mochilero” y sí, solo tomar una mochila que contenga lo necesario y dirigirnos a presentarle a nuestros ojos algo que antes no habían visto; por raro que se escuche, el viajar solo hará que al lugar al que vayas, lo veas de una forma diferente a que si vas acompañado.

Conocer sobre su gastronomía, su cultura y tradiciones es algo inigualable y qué mejor si lo haces a tu paso, sin tener que acoplarte a alguien más. Visitar los lugares que tú escojas y sin seguir un plan, simplemente hacer lo que a ti se te antoje a tu ritmo. También, es una forma de forjarse a conocer de otras culturas, ya que no tendrás a alguien con quien platicar o a quién preguntarle, así que es una excelente manera de socializar con otras personas.

Viajar Acompañado

Diversión al máximo, eso ya es un hecho. Casi todos saben que el viajar con tu pareja, familia o amigos será una de esas salidas que se quedarán guardadas en nuestra memoria; las fotos, las anécdotas y todo lo que sucede en ese viaje con nuestros seres queridos, jamás lo olvidaremos.

Si lo que buscas es un viaje de diversión en el cual compartas experiencias con alguien más, no hay nada mejor que viajar con los amigos o la familia. El saber sus opiniones, su perspectiva de lo que están conociendo, los juegos durante el camino, los chistes y las pláticas es algo que jamás tendrás viajando solo. Y lo mejor de viajar con alguien conocido es que tienen la oportunidad de vivir todo juntos, si se pierden, si ven algo increíble, si degustan un nuevo platillo o nada más, si disfrutan el destino al que van.