Y por nutrir nos referimos a alimentarnos de energía, exacto, sin comida. Por más deshumanizado que parezca, es posible sobrevivir únicamente de la ingesta de aire. La energía del cosmos suele utilizarse para técnicas de meditación, religiosas y explicaciones científicas, pero ahora también para alimentarse.

Hay estilos de alimentación que ya son bien conocidos como el vegetarianismo, veganismo, crudiveganismo, etc. Todas tienen algo en común, se consumen y digieren los alimentos, pero existe una nueva modalidad que no es de agrado para todos los nutriólogos.

La nutrición cósmica o respiracionsimo, como los filósofos lo han denominado, es un estilo de vida que ya no solo es un deseo para aquellos que quieren cambiar su figura, pues es posible que un cuerpo cargado de energía del universo cambie su peso.

Esta modalidad consiste en trabajar la respiración interna y profunda basándose en las dietas de los años 60, donde se interrumpía el consumo de alimentos como parte de regímenes alimenticios. 

Se cree que este régimen remonta a los orígenes hindús del prana al inhalar energía universal invisible, mientras que otros lo juzgan como una practica de sectas y algunos lo denominan aerivorismo para hacer ayunos místicos.

Un veredicto de esta costumbre es el caso de Akahu Ricardo y Camila Castello, una pareja en Ecuador que desde hace nueve años han llevado una nutrición cósmica. En 2008, dejaron de consumir alimentos para solo ingerir tres verduras a la semana, comenzaron adaptándose al veganismo y posteriormente se hicieron fieles creyentes del poder y energía del universo. Sin embargo, la pareja es consciente de que el consumo físico calórico también es importante, por eso, de vez en cuando comen una manzana y toman agua.

Por si fuera poco, tienen una familia. Camila ha estado embarazada dos veces; en su primer embarazo, la joven se alimentó únicamente cinco veces y dio a luz a un pequeño en perfecto estado de salud según los médicos. Confesó que lo nutrió solamente con amor y ahora sus dos hijos llevan la misma alimentación por libre elección, aunque de vez en cuando comen pizza y helado.

Aseguran que no ponen en riesgo su salud, por el contrario, han encontrado muchos beneficios, entre ellos el no padecer enfermedades y ahorrar el dinero que normalmente utilizarían en comida para irse de viaje y paseos familiares.

No se trata de no comer alimentos, se trata de entender la alimentación cósmica, la alimentación que no sólo es física, y vivir sin límites. – Camila Castello

Aquellos que lo practican se hacen llamar respiracionistas. La más conocida es Jasmuheen, anteriormente llamada Ellen Greve pues llevar este estilo de alimentación, también implica una transformación intrapersonal. Es seguida por muchas personas que desean reemplazar el alimento físico por el alimento metafísico; en el cual, comen caldo de verduras muy de vez en cuando y procuran llevar una dieta libre de alimentos. 

Descanso: Lo más cuestionable: ¿Cómo se practica?

La también llamada alimentación espiritual canaliza la energía del cosmos en el cuerpo llevándola a cabo en el rendimiento de las actividades diarias como el sexo, la alimentación, el canto, el baile y la respiración.  Todo ocurre a través de la inhalación profunda.

El primer paso es encontrar un lugar que permita conectarse con el universo, ya sea el campo, un bosque o la playa, debe ser un sitio espacioso, cercano a la naturaleza y en óptimas condiciones para la meditación.

El ritual inicia cuando se invoca a los seres de la jerarquía planetaria para pedirle ayuda al absorber la energía, en ocasiones, cuando no se logra, se recurre a mantras budistas para estrechar la relajación. Esto porque la vibración de la voz emite sonidos al ser con el que se quiere contactar. Cuando se repite la oración elegida, la mente se sumerge en un lapso de luz para que cada célula del cuerpo sienta el poder emitido por las llamas incandescentes del sol.

Después, a través del chakra del fuego la mente debe formar un hilo o elemento que se desee que conecte al plexo solar con el astro para dejar fluir la energía. Así las ondas del sol descienden por el hilo y la energía purifica el chakra del individuo. Cuando el hilo está finalmente limpio se traslada al siguiente chakra hasta estar totalmente cargado de energía. Ya sea a través de este ritual o por la imposición de manos del reiki, el individuo se convierte en un creador, un ser de luz.

En México, la nutrición cósmica aún no es muy popular, pero existen chamanes y gurús que promueven su práctica.

En resumen, la nutrición cósmica consiste de exponerse al universo y practicar el proceso adecuado de meditación hasta lograr satisfacción en el estómago.

Aunque se han revelado críticas positivas al decir que este estilo de alimentación podría resolver el problema del hambre en el mundo o reducir la probabilidad de padecer enfermedades relacionadas a la alimentación como obesidad, diabetes, anemia, bulimia y anorexia, los juicios negativos han sido más populares, pues biológicamente el cuerpo humano no puede vivir más de 21 días sin alimento.

Siguiendo este régimen, existe una gran posibilidad de perder la sensación del hambre, el antojo y por supuesto, el sabor de la comida. Es difícil imaginar no volver a sentir apetito por el resto de tus días, por eso no te recomendamos experimentar una locura así sin consultar a un experto y conocer por completo la modalidad. Recuerda que un cuerpo sano se consigue con una dieta equilibrada independientemente de tu estilo de alimentación.

Si quieres seguir conociendo sobre la explicación científica, histórica y veracidad de la alimentación cósmica te recomendamos leer “La Vida Sin Alimentos” de Joachim Werdin.