Por mucho, los tacos, la pizza y hamburguesas son los favoritos cuando se trata de comida rápida; pero hay una nueva moda originaria de los países árabes. Se ha hecho tan popular en Europa que ya es toda una costumbre ir por un kebab al terminar la vida nocturna.

No es exactamente saludable ni de sazón mexicano; el kebab es un platillo que se prepara con pan pita y se rellena con diversos ingredientes, entre ellos ensalada, salsas y proteínas.

En Turquía lo conocen como döner kebab, en Grecia como gyros y se le llama en árabe. Un platillo delicioso, rápido y económico que suele unirse a un combo de papas y refresco alrededor del mundo.

  • Pan pita

Aunque también se prepara con pan dürüm, ambos son panes huecos que se rellenan con diferentes ingredientes. Otra versión del kebab se prepara con pan lahmacun, una especie de tortilla, y con este se crea más bien un tipo de wrap.

  • Carne

Tradicionalmente es carne de ternera o cordero en trompo que se rebana en láminas; kebab significa “carne a la parrilla” en persa. También se ha incorporado la carne de pollo, pavo y pescado como propuesta iraní. Se marina con ajo, aceite, vinagre, limón, tomate, mostaza y pimienta.

  • Salsas

La salsa de yogurt es la que hace de un kebab, un kebab. Se le agregan otros aderezos preparados con pepino, hummus, baba ganush, salsa tahina y especias como ras el hanout, además de salsa picante, cátsup, mayonesa, mostaza.

  • Verdura

Cortado en julianas o cubos, se le agrega cebolla, jitomate, col rallada y lechuga. Para condimentar se le puede poner pimienta, sal y perejil.

En la antigua Persia, el kebab era un bocadillo que le servía a los reyes y lo consumían solo en el Nowrz, la celebración del año nuevo persa; después se crearon nuevas versiones turcas.

Desmintiendo que su origen se dio en Estambul, el kebab nació en un barrio de Berlín a manos de un inmigrante turco, convirtiéndolo en un alimento de fácil preparación y barato para los obreros.