La gastronomía nipona es una de las más populares por su extensa variedad en ingredientes y sabores secos, además de comercializarse como una fast food por ser barata.

Ejemplo de ello son los fideos, y es que aunque los vemos por igual, existen diferentes tipos de fideos que son utilizados como parte de la cocina occidental. Ramen, somen, udon, soba, yakisoba, todos se preparan a tiempo y cantidades especiales pero hoy hablaremos especificamente del soba.

Comenzando por su significado, soba es la palabra en japonés para referirse a la harina del trigo sarraceno o alforfón con que se prepara, estos tienen una apariencia similar al espagueti pero con un color más obscuro y una forma un poco más plana. Su elaboración es totalmente una hazaña de la cocina japonesa, sin embargo se cree que este tipo de trigo fue traído de Corea en el siglo XI y la técnica de elaboración del fideo común llego de China.

El platillo tradicional de fideo soba puede servirse o no con caldo, esto se decide de acuerdo a la ocasión, región o época del año. Por ejemplo, en invierno se prepara el toshikobi soba, que se come para despedir el año en Nochevieja, pero su versatilidad permite que pueda prepararse en recetas frías como complementos de ensaladas y salsas frías en épocas de verano.

El soba es además un carbohidrato libre de gluten, rico en proteínas, aminoácidos, vitamina B, una gran fuente de lisina, ácido linoleico y minerales como potasio y magnesio.

Cada tipo de fideo tiene sus virtudes, mientras que los yakisoba son tallarines gruesos y se utilizan para platillos principales, los udon son más delgados y claros, pero ambos se elaboran con harina de trigo. ¿Qué tipos de fideos has probado?