La belleza de la oscuridad, el misticismo de las constelaciones y los mágicos sonidos de la noche silvestre son parte el espectáculo de mirar las estrellas, uno que debido a la contaminación que ha invadido los cielos mexicanos, es cada vez más difícil encontrar. Por eso, hoy en día, el lugar ideal para admirar el cosmos se encuentra en medio de la naturaleza, aquí te enseñamos los puntos más bellos en nuestro país para que seas testigo de que sin duda, es posible desconectarse de la acelerada vida cotidiana:

1. Wirikuta, San Luis Potosí

Este desierto potosino es considerado como un lugar sagrado para la cosmogonía y mitología de los wixárikas, grupo indígena que asegura que la creación del mundo y del hombre comenzó ahí. Con más de 140 mil hectáreas, el ecosistema pertenece a la Red Mundial de Sitios Sagrados Naturales de la UNESCO por su inmensa flora cactácea.

2. Parque Nacional San Pedro Mártir, Baja California

El bosque de este parque te adentra en un ecosistema de pinos y te rodea de la amable fauna del sistema montañoso. Cerca de éste, está el Observatorio Astronómico Nacional, el cual se puede visitar para mirar desde telescopios profesionales el ritmo de los astros, se encuentra a casi 3 mil metros sobre el nivel del mar y por lo tanto, más cerca al infinito de la Vía Láctea.

3. Holbox, Quintana Roo

Más que un destino turístico, Holbox es un paraíso para relajarse y apreciar uno de los cielos más limpios que pertenecen al área natural protegida de Yum-Balam. Además de sus aguas cristalinas, visitar esta playa virgen deja ver alguna que otra estrella fugaz a la orilla del mar.

4. Sierra Negra, Puebla

A más de 4 mil metros sobre el nivel del mar, se encuentra en Puebla el Parque Nacional Pico de Orizaba, el cual se extiende hasta Veracruz, cuna del famoso volcán. Aquí se sitúa el telescopio más grande en México y es un lugar ideal para todos aquellos mochileros que deseen acampar dentro de la majestuosa sierra.

 

5. El Pinacate, Sonora

Un desierto que llega hasta Arizona y ha sido adaptado al sector turístico por su capacidad para apreciar el cielo nocturno con zonas de camping como Cono Rojo y El Tecolote. La Reserva de la Biósfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar es además, un territorio que atrae a miles de arqueólogos y científicos por su gran historia y biodiversidad.