La incursión de la tecnología no tiene fronteras y en el turismo se puede percibir. Hoy en día, no todo el mundo cuenta con la capacidad económica, física o de tiempo necesario para ser turistas, por ello, ha llegado el turismo virtual, pero ¿cuáles son sus ventajas frente al turismo vivencial?, te contamos:

TURISMO VIRTUAL

Se trata de las experiencias que se viven a través de los lentes Oculus Rift, que permiten ver y esuchar en 3D los paisajes y monumentos a los que decidas “viajar”. Y no sólo con los lentes de realidad virtual, sino también con pantallas HD para sentir que estamos ahí con los recorridos 360º.

  • No hay un gran desplazamiento físico, la movilidad es entonces más fácil. La accesibilidad a este tipo de turismo es universal y atemporal, puedes visitar una montaña para esquiar en pleno verano.
  • Es más cómodo e inmediato, ya no hay que hacer una maleta y reservar con meses de anticipación transporte y hospedaje, únicamente pagar el costo de la experiencia virtual y disfrutar de un proceso más ágil.
  • Ideal para personas con capacidades diferentes, adultos mayores o de bajos recursos que no tienen la oportunidad de viajar tan fácilmente.
  • Las fobias son menos riesgosas, aunque se sienten muy semejante a la realidad, existe menos posibilidad de que una serpiente te muerda en la selva o te rompas una pierna al escalar.
  • Ayuda al deterioro ambiental por la menor cantidad de contaminación que genera, esto beneficia a destinos afectados por el turismo en cuanto al desgaste de monumentos, ruinas y construcciones.
  • La flexibilidad de viaje es mayor, un día puedes visitar el Coliseo y en cuestión de segundos estar en el paraíso de Bali, o bien, en el mundial de futbol.

TURISMO PRESENCIAL

Es imposible separarlo de lo digital, pues como buenos viajeros, la mayoría de las resevaciones y compras se hacen por internet, a fin de cuentas, queremos visitar ese lugar porque lo hemos visto en alguna plataforma. Aún así, la experiencia de vivir, sentir y oler en persona las grandes maravillas del mundo, sigue teniendo sus puntos a favor.

  • El contacto con el entorno es incomparable; explorar la cultura, religión, clima y vida social del lugar no se vive de la misma manera que a través de unos lentes.
  • Las atracciones turísticas que realmente capturan la esencia de ese destino no se encuentran en internet, sino en kioskos, folletos, museos e indicaciones y recomendaciones de los locales.
  • Es precisamente una forma de aislarse de la tecnología, disfrutar de la biodiversidad, el urbanismo de una ciudad distinta y por supuesto de la convivencia.
  • Moverse en metro, comer los platillos tradicionales y tratar con otros turistas son cosas que definitivamente el turismo virtual no puede ofrecer. No hay nada como vivirlo tú mismo.