A espaldas del Pueblo Mágico de Bernal se esconde un área de conservación tanto de la naturaleza como de las comunidades que viven de ella.

Es a partir de ahí, donde la Sierra Gorda Queretana nos brinda un recorrido con escenarios espectaculares, gracias a su diversidad natural.

Entre sierras, cañadas y llanuras nos adentramos al semidesierto, donde en el municipio de Tolimán podemos apreciar como los pueblos Otomies y Chichimecas resguardan sus costumbres y tradiciones, invitando a los turistas a conocer sus ritos, creencias y fiestas populares. Teniendo la oportunidad de caminar por la zona visitando algunas de las 250 capillas Otomies, construidas en el siglo XVIII en honor al primer familiar bautizado. Cada uno de estos pequeños santuarios refleja la historia entre los indomables Chichimecas y los incansables evangelizadores Franciscanos.

Después de recorrer la comunidad, reconocida por la UNESCO como Patrimonio Intangible, continúa el camino gozando de un dorado paisaje donde sobresalen distintas especies de cactáceas y suculentas. Conforme seguimos avanzando por el semidesierto, nos enfrentamos a más curvas y voladeros que te quitan el aliento. Era imposible perder de vista la desértica cadena montañosa, cuando mágicamente frente a nosotros las cactáceas de convertían en maravillosos bosques de coníferas.

A unos cuantos kilómetros, nos detuvimos en el Mirador Cuatro Palos, lugar espléndido para disfrutar la vista y el fresco aroma de la zona boscosa.

Continuando por el municipio de Pinal de Amoles, pasamos por La Puerta del Cielo, punto carretero más alto del Estado, que por su estrecho camino seguido por una pronunciada pendiente, parecería que más adelante no había más que el característico azul intenso del cielo Queretano.

A media tarde por fin termina un día de aventura al aire libre y un merecido descanso.

La Casa de los Cuatro Vientos es una cabaña ubicada a lo alto de la montaña. Su diseño permite gozar a cada minuto los imponentes paisajes que conforme disminuía la temperatura se nos acercaba una densa neblina, la cual era la mezcla perfecta para una noche frente a la chimenea.

Sigue este recorrido por la sierra, el siguiente día tras una hora y media de caminata entre verdes praderas y sinuosas veredas, llegamos al Río Escanela, donde la aventura continúa a lo largo del río, cruzando puentes, rocas y zonas donde el caudal forma encantadoras pozas, perfectas para sumergirte y refrescarte para seguir por los senderos con majestuosos árboles de álamos.

Al final del recorrido llegas a uno de los más imponentes espectáculos naturales, Puente de Dios, con sus asombrosas cascadas que brotan desde el techo de una cueva de más de 30 metros de largo,  que te incitan a adentrarte para gozar el fabuloso esplendor de los manantiales.

Cansados y hambrientos, decidimos tomar dirección contraria de Pinal de Amoles, ya que a tan solo 30 minutos se encuentra la capital de la Sierra Gorda Queretana, Jalpan de Serra. Este poblado nombrado Pueblo Mágico cuenta con una de las cinco Misiones Franciscanas construidas por Fray Junípero Serra, las cuales son testigos de la última etapa de evangelización en México.

Jalpan ofrece al turista todos los servicios en torno al jardín principal, haciéndose presente en cada punto de éste La Misión, que fue un deleite para nosotros durante nuestra corta estancia. Concluyendo este esplendoroso día, emprendimos el camino “a casa”, donde nos esperaba una noche más en la acogedora cabaña.

Para el tercer día al despertar antes de que la neblina aclareciera los caminos. Nos dirigimos nuevamente al Mirador Cuatro Palos de donde nos presenciaras en una caminata de cuatro horas que nos envolvió en una atmósfera medieval.

Desde este punto nuestra vista hacia la serranía era infinita, bajando y dejando atrás el verde paisaje para adentrarnos una vez más en el semidesierto. Teniendo en frente la majestuosa Misión de la Purísima Concepción de Bucareli, fundada en 1775 por los Dominicos, siendo ésta la última Misión construida en el Estado de Querétaro.

Su estructura se asemeja a un castillo medieval que se impone desde lo alto de un cerro. Su entorno está formado por un escenario árido, prácticamente despoblado y sólo se puede observar una pequeña comunidad a las faldas de la Misión. Fue una delicia  estar dentro de aquella inconclusa construcción que brinda a los visitantes una muestra de la historia y la belleza de nuestro país.

Esto es solo un poco de lo que la naturaleza y nuestro estado nos ofrecen, te invitamos a conocer más a cerca de la impresionante Sierra gorda Queretana.